2012/09/25

Shaun, el agente Pokémon Ep.1 Tomando contacto

Shaun se despertó sudando. Había tenido una pesadilla horrible. Miró a su alrededor, como si quisiera comprobar que todo era real y no estaba en aquel sitio.

Sus dos únicos Pokémon estaban dormidos al lado de la cama. Su Luxray y si Ninetales estaban allí, tumbados, ocupados en sus ensoñaciones.

Shaun miró el despertador en su mesilla de noche. Eran las 6:53. Era muy temprano aún. Su ferry salía a las 10:00. Su misión en Sinnoh se le había hecho muy corta. Se supone que tardaría cerca de un año y solo tardó unos meses. El equipo Galaxia del que tanto hablaban las noticias fueron pan comido para él. Pero sentía no poder haber conocido bien a aquel entrenador de pueblo Hojaverde. En realidad, fue ese entrenador quién hizo realmente el trabajo. Shaun sólo debilito las raíces para que él diera el golpe.

Su pequeño apartamento en ciudad Canal tenía vistas del puerto. Estaba amaneciendo. Ya eran las 7:00. En unas horas partiría hacia Teselia, la región de su madre.

Cuantas historias sobre los gemelos heróicos había escuchado ya. Su insomnio habitual lo capturó y empezó a pensar en esas historias. Eran impresionantes. Siempre imaginaba a los dos héroes en un combate encarnizado sobre sus dragones Pokémon. Era magnífico.

Entre todas las historias se hicieron las 9:00. Se preparó rapidamente y despertó a sus Pokémon. Entonces cogió su Capturador. Cuantos recuerdos le traía...

Salió hacia el puerto y miró su billete para saber cuál era su barco. Tras localizarlo se montó y fue a su camarote. En ese momento, su Pokegear sonó. El número de Laika brillaba en la pantalla.

-Hola Laika -dijo Shaun, mirándose en el espejo del baño-. Sí, estoy en el ferry... No, es un viaje directo... Unos tres días o así... ¿Quién me esperará en el puerto?... ¿Jake? Estupendo hace años que no lo veo... Si mis Pokémon están bien... Bien... Adiós, cariño.

Shaun colgó y volvió a mirarse. Tenía el pelo negro y medianamente largo. Una pequeña barba empezaba a crecer por la barbilla y tenía cara de cansado. Bajo sus ojos azul oscuro, yacían unas grandes ojeras.

Shaun se acercó a sus Pokémon, los cuales estaban tumbados cerca de la cama. Entonces, les susurró ak oído:

-Laika os envía recuerdos, dormilones.

Los Pokémon reaccionaron con pequeños gemidos como respuesta. Shaun se tumbó en la cama y cerró los ojos. No tenía ganas de hacer nada y tres días en ferry podían ser muy largos.

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