2012/10/17

Shaun, el agente Pokémon Ep.5 Buscando entre los libros

Shaun se había levantado pronto para ir a la biblioteca de la universidad. Quizá allí encontraría datos sobre el Equipo Plasma o lo que podrían estar buscando. La sección "Leyendas populares" fue el primer lugar donde empezó a buscar. Cogió uno que parecía el más actual y empezó a leerlo en una mesa.

Se titulaba: "Leyendas de Teselia e historias de ciudades". Mirando en el índice, Shaun encontró un apartado que le llamó la atención, "Los gemelos heróicos". Empezó a leer.

"Hace mucho tiempo, dos gemelos tenían una gran relación con una criatura con forma de dragón, un Pokémon muy poderoso. Un día, estos gemelos decidieron crear un rincón en el mundo con el poder de este Pokémon dragón, la actual Teselia. Pero los gemelos querían en su mundo dos ideas distintas: uno quería saber la verdad sobre el mundo, otro, los ideales. Tal fue la discusión que el Pokémon dragón se separó en dos: Reshiram, que buscaría la verdad y Zekrom, que buscaría los ideales. Pero el problema fue a peor. Los gemelos pelearon sin fin hasta que uno de los dos impusiera su ideología. La lucha cesó al ver que nunca habría un claro vencedor. Pero sus descendientes continuaron esta batalla inútil hasta que destruyeron Teselia. Los humanos decidieron dejar en libertad a estos seres, los cuales ayudaron a los humanos a construir un lugar mejor. Después, los seres se convirtieron en Orbes, los cuales aún no han sido descubiertos."

Shaun leyó esta y otras leyendas más hasta que se cansó. La idea de los gemelos es la que más le atraía. Poder crear y mantener una zona en el mundo... Eso era mucho poder incluso para un legendario. Si el Equipo Plasma se apoderaba, aunque solo fuera de uno de los dos Pokémon, sería un caos.

Shaun dejó el libro en su sitio y se dio cuenta de un chico que estaba buscando un libro en la zona de leyendas, cerca de donde estaba él. Se acercó al chico y le tendió el libro.

-Perdona, -dijo Shaun- ¿buscas este libro?

EL chico se giró y miró a Shaun. Tenia el pelo y los ojos verdes y era tan alto como él. Llevaba una chaqueta blanca, unos pantalones marrón oscuro y varias pulseras y colgantes. Cogió el libro con las manos y sonrió.

-¡Sí, es este! - dijo el chico- Muchas gracias. ¿Lo estabas leyendo?

-Sí, pero ya había terminado.

El chico miró a Shaun un momento y preguntó:

-¿De dónde eres?

-De Almia -dijo Shaun-. Mi madre era de aquí y venia a pasar unas vacaciones. Me interesaba conocer las leyendas locales -miró su reloj-. Debo irme ya. Disfruta de la lectura, chico.

-Adiós. Que los dragones te guarden.

Shaun salió y entonces recordó esa frase. Su madre se la decía siempre antes de dormir. Era como una bendición. Puso rumbo a la salida de la ciudad. Como en cada región, quería tener las medallas de gimnasio como recuerdo...

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